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domingo, 24 de abril de 2011

3º Relación Agua/Cemento de Hormigones de Alta Resistencia.


La relación A/C debe ser muy baja y, por tratarse de hormigones de elevadas resistencias, resulta imprescindible medirla con gran precisión. Para ello es necesario tener en cuenta el agua que contengan, no sólo los áridos, sino también el superfluidificante, así como la posible agua residual que pueda contener la amasadora tras proceder a su limpieza. Por otra parte, si se incorporan adiciones a la masa (microsílice o cenizas volantes), es conveniente referirse a la relación agua/(cemento + adición), ya que las adiciones actúan como un conglomerante más,

En teoría, el valor mínimo de la relación A/C que se requiere para una hidratación completa del cemento es del orden de 0,25 a 0,28. De la experiencia existente en obras efectuadas con HAR se deduce que dicha relación no debe superar el valor 0,35, si bien el Código Modelo CEB-F1P 90 admite valores de hasta 0,40. Como siempre, el valor óptimo habrá de determinarse en cada caso mediante ensayos previos de laboratorio, habida cuenta de la resistencia especificada en proyecto, de la forma de puesta en obra y de las restantes características de la obra en cuestión.

1º Cemento para Hormigones de Alta Resistencia.

Deben utilizarse cementos de clase resistente igual o superior a 42,5. Los más empleados suelen ser los tipos CEM 1 52,5 R y CEM 1 42,5 R, pero si se hormigona en época calurosa o se trata de grandes macizos, convienen más los tipos CEM I 525 y CEM I 42,5 (e incluso los de bajo calor de hidratación) con objeto de disminuir el calor de fraguado y la retracción. Interesa que el cemento tenga un bajo contenido en aluminato tricálcico.

La dosis de cemento suele ser alta, del orden de 450 a 500 kg/m3 de hormigón. La experiencia demuestra que por encima de estos valores se produce una disminución de resistencia cuando se utilizan superfluidificantes, amén de producirse los correspondientes incrementos de calor de fraguado, retracción y coste del hormigón.

Al ser difícil predecir cuál será el comportamiento de cada uno de los cementos disponibles con los aditivos, es necesario realizar ensayos previos para poder determinar cuál de ellos resulta más eficaz.

martes, 12 de abril de 2011

Consistencia del Hormigón y Cantidades de Agua y Cemento.


En función del tipo de elemento y sus características (tamaño de la sección, distancia entre barras, etc.) y teniendo en cuenta la forma de compactación prevista, se fija la consistencia que ha de tener el hormigón. A tal efecto, pueden ser útiles las indicaciones de la tabla 3.6.

TABLA 3.6
CONSISTENCIAS Y FORMAS DE COMPACTACIÓN
(HORMIGÓN SIN ADITIVOS)


Conviene, además, tener en cuenta las dos observaciones siguientes:
1.’ La consistencia a pie de tajo de colocación puede ser bastante diferente de la de salida de hormigonera, especialmente si el transporte interior es apreciable y las condiciones ambientales son rigurosas.

2.’   Si la densidad de armaduras es grande, resultan muy preferibles Las masas de mayor asiento bien compactadas, ya que las de menor asiento provocan el riesgo de coqueras.

Fijada la consistencia, se determina la cantidad de agua por metro cúbico de hormigón, según los valores de la tabla 3.7.

TABLA 3.7
LITROS DE AGUA POR METRO CUBICO
* Hormigones sin aditivos

Es interesante tener en cuenta, al fijar la cantidad de agua, la influencia, en términos relativos, que ésta tiene en la resistencia del hormigón. En condiciones medias y a título de orientación, puede servir la relación establecida por Abrams, que se muestra en la figura 3.2.

 
Figura 3.2 Influencia de la cantidad de agua en la resistencia del hormigón.
Una vez fijada la cantidad de agua, y conocida la relación agua/cemento según el apartado 32, se determina la cantidad de cemento por metro cúbico de hormigón. Dicho contenido no debe ser inferior a los valores indicados en la tabla 3.3, de acuerdo con las condiciones ambientales a que vaya a estar sometida la estructura, ni superior a 400 kg salvo casos especiales. Esta última limitación es orientativa y tiene por objeto evitar valores altos del calor de fraguado y la retracción en las primeras edades, factores que dependen de la temperatura ambiente, clase y finura del cemento, proceso de curado, etc.

domingo, 10 de abril de 2011

Suministro, Recepción y Almacenamiento.


El suministro de cemento se realiza en sacos (en España de 25 o 50 kg) o a granel. En ambos casos, todo suministro debe ir acompañado de un albarán y de una hoja de características, en los que deben figurar entre otros datos la naturaleza y proporción nominal de todos los componentes, así como las restricciones de empleo, en su caso.
Si se trata de sacos, éstos deben llevar impreso en una de sus caras el tipo y clase de cemento, así como la marca comercial y, eventualmente, las restricciones de empleo.

La toma de muestras y los ensayos de recepción deben llevarse a cabo según indica la Instrucción española RC-97. Si el cemento posee un sello o marca de conformidad oficialmente homologado, la Dirección Facultativa puede eximirlo de los ensayos de recepción.

El almacenamiento de sacos debe efectuarse en un local cerrado y no al exterior, disponiéndolos en hiladas de tres o cuatro de altura, interrumpidas por tablones o calzos que aseguren el paso del aire. Conviene llevar registros de los datos de identificación de cada partida y marcar claramente los lotes ensayados y los no ensayados para evitar confusiones. Mientras dure la obra, conviene conservar muestras del cemento (con 5 kg es suficiente, en bolsa o bote de plástico), que son imprescindibles para poder dictaminar después, caso que se presente cualquier anomalía en el hormigón. De otro modo, los laboratorios especializados pueden prestar una ayuda muy aleatoria.

Si el suministro se realiza a granel, la conservación del cemento se efectúa fácil y correctamente en los silos metálicos que habitualmente se emplean. Las características físicas del cemento ensilado dependen de su grado de asiento, su naturaleza y su finura, pudiendo darse como valores medios los siguientes:

Masa del litro de cemento suelto ............................ de 0,9 a 1,1 kg
Masa del litro de cemento compactado ................... de 1,1 a 1,4 kg
Ángulo de rozamiento interno ........ . .............. entre 20° y 30º

Cuando el cemento experimenta un almacenamiento prolongado, puede sufrir alteraciones consistentes en la hidratación de sus partículas más pequeñas (meteorización), que pierden así su valor hidráulico. Eso se traduce en un retraso en ¡os tiempos de fraguado y en una disminución de las resistencias mecánicas, especialmente las de compresión a cortas edades.

La meteorización del cemento se traduce también en un aumento de la pérdida al fuego, correspondiente a las partículas finas meteorizadas. Este ensayo es el que detecta la meteorización de forma más directa y cuantitativamente expresiva.

A veces puede utilizarse un cemento ligeramente meteorizado, pero teniendo en cuenta sus nuevas características: su distinta granulometría, su retraso en el fraguado y su eventual pérdida de resistencias mecánicas. Al desaparecer los finos, disminuyen el calor de hidratación y la retracción en las primeras edades, requiriendo tanta más agua de amasado cuanto mayor haya sido el proceso de meteorización.

CEMENTOS: Tablas de Utilización Práctica.


En las tablas 1.4 a 1.7 se han recogido las ideas prácticas más importantes, desde el punto de vista del empleo de los cementos. En la confección de dichas tablas se ha perseguido fundamentalmente la claridad y la brevedu4 aunque a veces haya sido a costa de la precisión.

La tabla 1.4 constituye un resumen de las prescripciones preconizadas por Ja Instrucción española RC-97, para los cementos de uso más frecuente en hormigón armado (portland, tipo 1, y portland con adiciones, tipo II), con indicación de los peligros de empleo y recomendaciones para el caso en que dichos cementos no cumplan las mencionadas prescripciones.

Las tablas 1.5, 1.6 y 1.7 proporcionan unas recomendaciones, de carácter general, para la utilización de los distintos tipos de cemento, con indicación de sus características principales y sus limitaciones, que se consideran de gran utilidad para los técnicos de proyecto y de obra. Cuando se trate de problemas específicos deberá consultarse con especialistas. 

TABLA 1.4
INTERPRETACIÓN DEL ANÁLISIS QUÍMICO Y LOS ENSAYOS FÍSICOS
Y MECANICOS DE LOS CEMENTOS PORTLAND (TIPO 1) Y PORTLAND
CON ADICIONES (TIPOS II)



TABLA 1.5
CARACTERISTICAS Y CRITERIOS DE EMPLEO DE LOS CEMENTOS PORTLAND.




TABLA 1.6
CARACTERISTICAS Y CRITERIOS DE EMPLEO DE LOS CEMENTOS PORTLAND CON ADICIONES.


TABLA 1.7
CARACTERISTICAS Y CRITERIOS DE EMPLEO DE LOS CEMENTOS DE HORNO ALTO Y PUZOLANICOS.


Cemento de aluminato de calcio, CAC/R (cemento aluminoso)


El constituyente principal del cemento aluminoso es el aluminato monocálcico AC, cuyos cristales hexagonales crecen muy rápidamente, lo que explica los elevados valores iniciales de su resistencia mecánica (la Instrucción española le exige 40 N/mm2 de resistencia a compresión a un día). La ausencia de cal libre confiere a este cemento su peculiar resistencia a los agentes agresivos, ya que sin dicha cal no puede formarse el gran enemigo del portland, el sulfoaluminato cálcico (sal de Candlot).

Los hormigones con cemento aluminoso son muy poco porosos y casi insensibles a los agentes químicos de carácter ácido, pero en cambio no resisten Las aguas alcalinas y su carácter ácido favorece la corrosión de las armaduras. En ciertas condiciones de humedad y temperatura pueden presentar a largo plazo una apreciable regresión de sus resistencias mecánicas (así ha sucedido en España en buen número de forjados de edificación fabricados con viguetas de cemento aluminoso). Por ello, el cemento aluminoso no debe emplearse en hormigón armado y, menos aún, en hormigón pretensado, ni mezclarse con ningún otro tipo de cemento. Se emplea con ventaja en hormigones refractarios y, por su gran velocidad de endurecimiento, en reparaciones de vías de agua.

4º Cementos Resistentes a los Sulfatos (SR) y al Agua de Mar (MR).


Son cementos muy útiles para obras en contacto con terrenos yesíferos o aguas selenitosas y deben tener bajo contenido en aluminatos. Según la Instrucción española se consideran como cementos resistentes a los sulfatos (cálcico y/o magnésico) aquellos que, por su composición y por la constitución de su clinker, tienen un contenido en aluminato tricálcico no superior al 5 % para los cementos tipo 1; al 6 % para los tipos II, y al 8 % para los 111/A y IV. Además, el contenido en C3A + C4AF no debe ser superior al 22 % para los cmentos tipos I y II, ni al 25 % para los ¡II/A y IV. Los cementos de horno alto tipo III1B son siempre resistentes a los sulfatos.

Corno en el caso anterior, la determinación del aluminato tricálcico y del aluminoferrito tetracálcico se efectia segiln la Norma UNE 80.304.
Al tener un contenido bajo en C3A, los cementos resistentes a los sulfatos son de bajo calor de hidratación, experimentan menos retracción y desarrollan sus resistencias más lentamente que sus correspondientes tipos ordinarios. A cambio, disminuye la trabajabilidad de las mezclas.
Las clases resistentes de los cementos resistentes a los sulfatos son las mismas que las de sus tipos correspondientes.

Deben emplearse cementos resistentes a los sulfatos en obras de hormigón en masa o armado, cuando el contenido de sulfatos del agua en contacto con la obra sea igual o mayor que 400 mg/kg. o en suelos cuyo contenido sea igual o mayor que 3.000 mg/kg. Ademas, la dosificación de cemento no será inferior a 250 k g/m3 para el hormigón en masa, ni a 325 kg/m3 para el hormigón annado.

3º Cementos Resistentes al Agua de Mar (MR).


Los cementos resistentes al agua del mar (sulfatos y cloruros alcalinos y alcalinotérreos) tienen limitado superiormente el contenido de aluminato tricálcico de su clinker a los siguientes valores:

5 % para el cemento tipo 1, 8 % para los tipos 11, y 10 % para los 111/A y IV. Además, el contenido en C3A + C4AF del clínker esta limitado superiormente al 22 % para los cementos tipo 1 y al 25 % para los restantes. Los cementos de horno alto tipo III/B son siempre resistentes al agua del mar.

La determinación del aluminato tricálcico, C3A, y del aluminoferrilo tetracálcico, C4AF3 se efectúa por cálculo según la Norma UNE 80.304.

2º Cementos Blancos (BL).

Se consideran como cementos blancos los pertenecientes a los tipos I y II, cuando las adiciones de estos últimos no superan el 25 % en masa, y cuyo índice de blancura sea igual o superior al 70 por 100. El índice de blancura se determina por la medida de su reflectancia luminosa direccional, en relación con un patrón de óxido magnésico en polvo (Norma UNE 80,117).

Las clases resistentes de los cementos blancos son las mismas que las de sus tipos correspondientes.
Con el cemento blanco es fundamental emplear áridos muy limpios y evitar el uso de herramientas de hierro, que mancharían el hormigón. El aspecto final de éste depende, en gran medida, del color de los áridos. El uso de ciertos productos de curado puede alterar el tono de las superficies.

1º Cementos Bajo Calor de Hidratación (BC ).

Se considera cementos de bajo calor de hidratación todos aquellos que, a la edad de cinco días, desarron un calor de hidratación igual o inferior a 65 cal/g, según Norma UNE 80.118.

En los cementos portland tipo ¡ de bajo calor de hidratación, aparece en gran proporción el silicacto bicálcico, SC2, a costa del silicato tricálcico, SC3.

Cementos con Propiedades Especiales.

Existen cernemos con características especiales que, además de cumplir las prescripciones relativas a las características químicas, físicas y mecánicas correspondientes a su tipo y clase, indicadas en los apartados 1. l-3.° y 4.°, presentan propiedades adicionales.

Se estudian a continuación los cementos de bajo calor de hidratación (UNE 80306:96), los cementos blancos (UNE 80.305:96), cementos resistentes al agua de mar (UNE 80.303:96) y cementos resistentes a los sulfatos y al agua de mar (UNE 80.303:96).

 

3º Otros Tipos de Cementos Comunes: Cementos Compuestos (Tipo V).

Están constituidos por clínker de portland (40 a 64 %), escoria siderúrgica (18 a 30%), puzolana y cenizas volantes (en total, 18 a 30%) y hasta un 5 por 100 de otras adiciones (D o L). Sus características y aplicaciones son intermedias entre las correspondientes a los cementos tipo 111 y IV.

2º Otros Tipos de Cementos Comunes: Cementos Puzolánicos (Tipo IV).

La instruccion española contempla dos tipos de cementos puzolánicos: el CEM 1V/A que contiene: 65 a 89 por 100 de clínker de portland y de 11 a 35 por 100 de material puzolánico (puzolana natural, cenizas volantes o humo de sílice), aparte de otras adiciones en proporción no superior al 5 por 100; y el CEM IV/B cuyas proporciones de clinker y material puzolánico son, respectivamente, de 45 a 64 por 100 y de 36 a 55 por 100. 

Las clases resistentes de los cementos puzolánicos son las mismas que las correspondientes a los cementos portland

Se entiende por puzolana, en sentido estricto, el producto natural de origen volcánico que, finamente dividido, no posee ninguna propiedad hidráulica, pero contiene constituyentes (sílice y alúmina) capaces de fijar cal a la temperatura ambiente en presencia de agua, formando compuestos de propiedades hidráulicas. En sentido amplio, el término puzolana se aplica también a otros productos artificiales, o naturales de origen no volcánico, que tienen análogas propiedades, tales como las cenizas volantes, el humo de silice, la tierra de diatomeas y las arcillas activadas.

Los cementos puzolánicos endurecen más lentamente, en especial en ambiente frío, y requieren en general más agua de amasado que el portland normal; pero a largo plazo llegan a superar las resistencias de éste.

La ventaja de los cementos puzolánicos reside en que la puzolana fija la cal liberada en la hidratación del clinker, eliminando así un peligro en ambientes agresivos. Como el proceso liberación-fijación de cal se prolonga mucho en el tiempo, el cemento va ganando resistencias con la edad en mayor proporción que el portland, al formarse nuevos compuestos resistentes de naturaleza muy estable.

Por las mismas razones, el cemento puzolánico confiere al hormigón una elevada densidad, disminuyendo su porosidad y haciéndolo más compacto, lo que aumenta su resistencia química. Todo ello lo hace recomendable para gran número de obras (canales, pavimentos, obras en aguas muy puras o ambientes medianamente agresivos, hormigonados bajo agua, obras marítimas, etc.).

Los cementos puzolánicos son algo más untuosos y manejables que el portland, por lo que mejoran la plasticidad del hormigón, resultando aptos para su empleo en hormigones bombeados.

El color negruzco de las puzolanas oscurece de forma típica a estos cementos.

1º Otros Tipos de Cementos Comunes: Cemento de Horno Alto (Tipo III).

Estos conglomerantes constituyen la familia de los cementos fríos. La Instrucción española considera dos tipos de cementos de horno alto:

TIPO III/A: Sus constituyentes son clínker de portland (35 a 64 %), escoria siderúrgica (36   a 65 %) y otros constituyentes (0 a 5 %). Los porcentajes son en masa y no incluyen ni el regulador de fraguado ni los aditivos.

TIPO III/B: Sus constituyentes son clínker portland (20 a 34 %), escoria siderúrgica (66 a 80  %) y otros constituyentes (0 a 5 %).

Las clases resistentes son las mismas que para los cementos portland.

La escoria granulada es una especie de arena (el aspecto y el color son parecidos) que se obtiene por enfriamiento brusco en agua de la ganga fundida procedente de procesos siderúrgicos. Sus partículas son más o menos porosas y “rechinan” al aplastarlas con la mano. Al ser enfriada bruscamente en agua (temple) la escoria se vitrifica y se vuelve activa. Dado su contenido en cal combinada, la escoria no es una simple puzolana, sino que tiene de por sí propiedades hidráulicas, es decir, que es un verdadero cemento. Lo que sucede es que, por sí sola, la escoria fragua y endurece muy lentamente, por lo que debe ser acelerada por la presencia de algo que libere cal, como el clínker de portland. Bastan muy pequeñas cantidades de este último componente para asegurar el fraguado y endurecimiento de la escoria molida.

Estos cementos presentan poca retracción y un débil calor de hidratación, por lo que pueden ser utilizados sin riesgo en grandes macizos. A cambio y por la misma razón, son muy sensibles a las bajas temperaturas, que retardan apreciablemente su endurecimiento, por lo que no deben utilizarse por debajo de los + 5 C.

Los cementos siderúrgicos son susceptibles de experimentar cambios de tonalidad más o menos irregularmente después de endurecidos. El hormigón de cemento de escorias presenta una rotura de color verdoso Característico.

Quizá la idea más importante que debe retenerse en relación con estos cementos es que necesitan efectuar su endurecimiento en medio constantemente húmedo durante dos semanas al menos, dada su lentitud. Sus grandes enemigos son la sequedad y el calor.

No deben emplearse los de fabricación muy reciente, que presentan riesgos de retracciones elevadas. Por igual motivo y para evitar desecaciones prematuras y rápidas, hay que emplear bajas relaciones agua/cemento y vigilar bien el amasado, porque estos cementos dan morteros y hormigones un poco arios que incitan a quien los amasa a echar más agua a la hormigonera. Un vibrado enérgico vence esa rigidez durante la puesta en obra.

Conviene utilizar dosificaciones amplias, bien amasadas, para evitar faltas de homogeneidad y el riesgo de tener endurecimientos irregulares. En general es preferible una buena dosificación en cemento de categoría inferior a otra pobre de categoría superior.

En resumen, puede decirse que los cementos siderúrgicos son delicados y exigen más precauciones en su empleo que los portland. Son más resistentes que éstos a las aguas sulfatadas, las de mar y las muy puras; pero no deben utilizarse si la agresividad es grande.

Cementos Portland con Adiciones (Tipos II)


Los cementos portland con adiciones se vienen empleando en Europa, con gran txito, por razones económicas, Por una parte, por el ahorro de cncrgfa que ello supone y, por otra, por el aprovechamiento de ciertos productos naturales y subproductos industriales.
Los cementos portland con adiciones tienen un comportamiento intermedio entre los portland tipo 1, por un lado, y los cementos de horno alto o puzolánicos, por otro. Se pasa, pues, sin solución de continuidad del cemento portland tipo 1 a los siderúrgicos o puzolnicos, a través de los portland tipo U.
Estos cementos tienen las mismas clases resistentes que los cementos tipo 1. Para sus aplicaciones, vasc ci apartado 1.7.
A continuación se indican los distintos tipos de cementos portland con adiciones que contempla la Instrucción española (véase tabla 1.1).

1. CEMENTOS PORTLAND CON ESCORIA (CEM II/A-S y CEM III/B-S)
Están constituidos por clínker de cemento portland, escoria siderúrgica y hasta un 5 por 100 de adiciones. Son de moderado calor de hidratación, baja retracción y sensibles a las bajas temperaturas.

2. CEMENTOS PORTLAND CON HUMO DE SÍLICE (CEM II/A-D)
Están constituidos por clinker de portland. humo de sílice (microsilice) y hasta un 5 por 100 de adiciones. El humo de sílice tiene mayor actividad que la puzolana y que las cenizas volantes, Su gran finura requicre mayor cantidad de agua. por lo que se limita su dosificación al 10 por 100.

3. CEMENTOS PORTLAND CON PUZOLANA (CEM II/A-P y CEM II/B-P)
Están constituidos por clínker de portland, puzolana y hasta un 5 por 100 de adiciones. Son de moderado calor de hidratación, baja retracción y endurecimiento algo más lento que el portland tipo 1.

4. CEMENTOS PORTLAND CON CENIZA VOLANTE (CEM II/A-V y CEM II/B-V)
1sin constituidos por clínker de portland, ceniza vo)arne y hasta un 5 por 100 de adiciones. Sus características son parecidas a las de los portland con puzolana.

5. CEMENTOS PORTLAND CON CALIZAS (CEM HIA-L)
Están constituidos por clínkcr de portland. fíller calizo y hasta un 5 por lOO de adiciones. Poe- den emplearse en climas fríos y en prefabricación, pero no son aptos para grandes macizos y terrenos agresivos.

6.CEMENTOS PORTLAND MIXTOS (CEM II/A-M y CEM W/B-M)
Contienen clínker de portland y varias adiciones, con las limitaciones indicadas en la tabla 1.1. Sus características y aplicaciones pueden considerarse como suma de las correspondientes a los cementos tipo JI-S, II-P y II-V.

Composición Potencial Cementos Portland Tipo I.


Los cuatro componentes principales anteriormente citados  cal, silice, alúmina y hierro no se encuentran libremente en el cemento, sino combinados formando silicatos, aluminatos y ferritos cálcicos, que son los constituyentes hidráulicos del mismo o componentes potenciales.

Los principales constituyentes del cemento portland son: el silicato tricálcico (SC,), el silicato bicáteico (SC2), el aluminato tricálcico (AC3) y el aluminoferrito tetracálcico (AFC4), a los que hay que añadir los componentes secundarios anteriormente mencionados (el yeso, los álcalis, la cal libre y la magnesia libre).

En la hidratación de los silicatos citados se produce cal libre, a cuyo elevado pH se debe la gran alcalinidad del medio (pH >= 12), lo que asegura la protección química de las armaduras en el hormigón armado. Pero a la vez, el hidróxido cálcico constituye un punto dbi1 para el material en ambientes agresivos, ya que la presencia de la cal unida a la eventual presencia de sulfatos aportados por el medio agresivo, produce el sulfoaluminato tricálcico hidratado (sal de Candlot) en un proceso fuertemente expansivo que arruina a los hormigones.

Sin embargo, es hecho probado que los cementos de alta saturación en cal (alto come- nido en silicato tricálcico) poseen mayores resistencias mecánicas. La conclusión es que debe buscarse, en cada caso particular, una solución de compromiso entre resistencia mecánica y resistencia  química, ya que no es posible conseguir el máximo de ambas simultáneamente.
 
El cálculo de la composición potencial del clínker puede realizarse, a partir de los óxidos proporcionados por el análisis químico, mediante las fórmulas clásicas de Bogue, que no se incluyen aquí por salirse de los límites de esta obra (Norma UNE 80.304).

Un clínker de cemento portland de tipo medio contiene: 


A continuación se comentan brevemente los cuatro componentes citados.

a) Silicato tricálcico, SC3
Es el compuesto activo por excelencia del clínker, porque desarrolla una resistencia inicial elevada, siendo su calor de hidratación igualmente elevado. Su fraguado es lento y su endurecimiento bastante rápido. Por ello, aparece en gran proporción en los cementos de endurecimiento rápido y en los de altas resistencias iniciales.
 
Debe Iimitarse el contenido de SC3 en los cementos para obras de grandes masas de hormigón, no debiendo rebasarse un 35 por 100, con objeto de evitar valores elevados del calor de hidratación. Para tales casos, se preferirán contenidos altos en silicato bicálcico, a costa del ni- cálcico. 

b) Silicato bicálcico, SC2
Es el componente que comunica al cemento su resistencia a largo plazo, al ser lento su fraguado y muy lento su endurecimiento. Su calor de hidratación es el más bajo de los cuatro y su estabilidad química es mayor que la del silicato tricálcico. Por ello, los cementos con alto contenido en silicato bicálcico son más resistentes a los sulfatos que los de bajo contenido.

c) Aluminato tricálcico, AC3
Suministra al cemento un calor de hidratación muy grande, elevadísima velocidad de fraguado y gran retracción, por lo que es el compuesto que gobierna las resistencias a corto plazo. Su estabilidad química es buena frente a ciertas aguas agresivas (de mar, por ejemplo) y muy debil frente a sulfatos.
 
Precisamente con objeto de frenar la rápida reacción del aluminato tricálcico con el agua y regular el tiempo de fraguado del cemento, se añade al clínker un sulfato (piedra de yeso).

d) Aluminoferriio tefracálcico, A FC4
No participa prácticamente en las resistencias mecánicas y su presencia se debe a la necesidad de utilizar fundentes que contienen hierro en la fabricación del clínker. Tiene un pequeño calor  de hidratación y gran velocidad de fraguado. Su resistencia a las aguas selenitosas y agresivos en general es la más alta de todos los constituyentes.
 
Su color oscuro le hace prohibitivo para los cementos blancos por lo que en este caso se utilizan otros fundentes en la fabricación.

Composición Química del Cementos Portland Tipo I.

Las Características y propiedades del cemento portland están íntimamente ligadas a su composición química y a su constitución potencial. La primera se determina por análisis y viene expresada en forma de óxidos. Una composición química típica del clinker de un cemento portland es la siguiente:

Los cuatro primeros componentes son los principales del cemento, de carácter básico la cal] y de carácter ácido los otros tres.

Los restantes componentes puede decirse que son los indeseables del cemento. A continuación se comentan brevemente.

a) Óxido cálcico libre, CaO
La cal libre y el hidróxido cálcico coexisten normalmente en el cemento anhidro. Una parte de la primera se, hidrata y pasa a la segunda durante el amasado, pero si el contenido en CaO libre del cemento es Superior al 1,5 02 por 100, queda otra parte capaz de hidratarse en el transcurso del endurecimiento, es decir, a edades medias o largas, lo que puede producir fenómenos expansivos.

b) Óxido magnésico, MgO
La magnesia MgO puede presentarse en el clinker en estado vítreo (por enfriado enérgico) o en estado cristalizado (periclasa), siendo esta última forma realmente peligrosa, debido a su lenta hidratación para pasar a hidróxido magnésico Mg(OH)2 en un proceso de carácter expansivo. Por ello se limita el contenido en magnesia a un 5 por 100 como máximo.

c) Trióxido de azufre, SO3
El azufre proviene de la adición de piedra de yeso que se hace al clínker durante la molienda para regular su fraguado, pudiendo también provenir del combustible empleado en el horno. Un exceso de SO3 puede conducir al fenómeno de falso fraguado, por lo que conviene ser estricto en la comprobación de que no se rebasa la limitación impuesta por el Pliego correspondiente. Un contenido en SO3 inferior al 4 por 100 es aceptable.
d) Pérdida al fuego
Cuando su valor es apreciable, la pérdida al fuego proviene de la presencia de adiciones de naturaleza caliza o similar, lo cual no suele ser conveniente. Si el cemento ha experimentado un prolongado almacenamiento, la pérdida al fuego puede provenir del vapor de agua o del CO2 presentes en el conglomerante, siendo entonces expresiva de una meteorización del cemento.

e) Residuo insoluble
Proviene de la presencia de adiciones de naturaleza silícea. No debe superar el 5 por 100 para el portland 1.

f) Álcalis
Provienen en general de las materias primas y se volatilizan en buena parte, encontrándose luego en el polvo de los humos de las fábricas de cemento. No suelen superar el 0,8 por 100.

Cementos Portland Tipo I.

Los cementos portland se obtienen por molturación conjunta de clínker portland, una cantidad adecuada de regulador de fraguado y, eventualmente, hasta un cinco por ciento de adiciones. Estas adiciones pueden ser una sola o varias entre escoria siderúrgica, puzolana natural, cenizas volantes. fíller calizo y humo de sílice.
A continuación se indican las clases de los cementos tipo 1, según la Instrucción española RC-97 (véase tabla 1.2):
en donde la letra R indica alta resistencia inicial.

Los cementos portland normalmente empleados en las obras corrientes de hormigón armado son de las clases 32,5 y 42,5 N/mm2, si bien esta última es más adecuada para cuando se requiere un endurecimiento más rápido de lo normal.

Prescripciones Físicas y Mecánicas de los Cementos.


Las características físicas y mecánicas mas importantes son: fraguado, expansión, finura de molido y resistencia a compresión.

a) Fraguado

La velocidad de fraguado de un cemento viene limitada por las normas estableciendo un período de tiempo, a partir del amasado, dentro del cual deben producirse el principio y el fin de fraguado. Ambos conceptos se definen de un modo convencional, mediante la aguja de Vicat, ya que el fraguado es un proceso continuo que se inicia al amasar el cemento y se prolonga por el endurecimiento sin solución de continuidad.
Las penetraciones de la aguja de Vicat sobre una probeta de pasta normal de cemento, en función del tiempo, dan una idea del proceso de fraguado. Como resultado del ensayo puede dibujarse un diagrama como el indicado en la figura 1.1, que corresponde a un cemento portland medio (Norma europea EN 196-3). 


El límite inferior que marcan las normas para el comienzo de fraguado, es pequeño y puede resultar insuficiente para muchas obras de hormigón, en las que la distancia de transporte sea grande. Debe comprobarse, en tales casos, que el principio de fraguado del cemento se aleja del mínimo admitido, especialmente si la temperatura ambiente supera a la normalizada del ensayo, que es de 18 °C a 22 °C para el agua de amasado.

La influencia de la temperatura en los tiempos de fraguado puede verse en la tabla 2.7 (apartado 2.3 del capítulo 2).
Para obras de pavimentos de hormigón ejecutadas en verano conviene utilizar cementos cuyo principio de fraguado, en ensayo efectuado a 30°C, tenga lugar no antes de una hora.
El fraguado es tanto más corto y rapido en  su comienzo cuanto más elevada es la finura del
cemento. La meteorización de éste (almacenamiento prolongado) aumenta la duración del fraguado. La presencia de materia orgánica (que puede provenir del agua o de la arena) retrasa el fraguado y puede llegar a inhibirlo. A menor cantidad de agua de amasado, así como a mayor sequedad del aire ambiente, corresponde un fraguado más corto.

b) Expansión
Los ensayos de estabilidad de volumen tienen por objeto manifestar, a corto plazo, el riesgo de expansión tardía que puede tener un cemento fraguado debida a la hidratación del óxido de calcio y/o del óxido magnésico libres.

El método de ensayo que se utiliza, tanto en España como en el resto de Europa, es el de las agujas de Le Chatelier (Norma europea EN 196-3). Consiste en un pequeño molde cilíndrico abierto por una generatriz y terminado por dos agujas para amplificar la expansión. Una vez relleno con la pasta de cemento, se mantiene 24 horas en la cámara húmeda. El aumento de la distancia de las dos puntas de las agujas después de sumergido el molde en agua en ebullición, durante tres horas, mide la expansión.

Según la Instrucción RC-97, la expansión de cualquier tipo de cemento no debe ser superior a 10 milímetros.
c) Finura de molido
Es una característica íntimamente ligada al valor hidráulico del cemento, ya que influye decisivamente en la velocidad de las reacciones químicas que tienen lugar durante su fraguado y primer endurecimiento.

Al entrar en contacto con el agua, los granos de cemento se hidratan sólo en una profundidad de 0,01 mm, por lo que, si dichos granos fuesen muy gruesos, su rendimiento sería muy pequeño al quedar en su interior un núcleo prácticamente inerte.
Si el cemento posee una finura excesiva, su retracción y calor de fraguado son muy altos (lo que, en general, resulta perjudicial), el conglomerante resulta ser más susceptible a la meteorización (envejecimiento) tras un almacenamiento prolongado, y disminuye su resistencia a las aguas agresivas. Pero siendo así que las resistencias mecánicas aumentan con la finura, se llega a una situación de compromiso: el cemento portland debe estar finamente molido, pero no en exceso.
Lo deseable es que un cemento alcance sus debidas resistencias, a las distintas edades, por razón de calidad del clínker más bien que por razón de finura de molido. La nueva normativa, tanto europea como española, no incluye en sus Pliegos prescripciones para la finura de molido.
Para la determinación de la finura de molido existen varios métodos de ensayo siendo el más conocido el de la superficie especifica Blaine (Norma UNE 80.122). Consiste en determinar la superficie de un gramo de cemento cuyas partículas estuviesen totalmente sueltas, expresándose en centímetros cuadrados. La superficie específica Blaine de los distintos cementos está comprendida, generalmente, entre 2.500 y 4.000 cm2/g.
Otros métodos para determinar ¡a finura de molido son por tamizado en seco (Norma UNE 80.107) y por tamizado húmedo (Norma UNE 80.108).

d) Resistencias mecánicas
Como resistencia de un cemento se entiende la de un mortero normalizado, amasado con arena de características y granulometría determinadas, con relación agua/cemento igual a 05, en las condiciones que especifica la Norma UNE 80-101, que es análoga a la Norma europea EN 196-1.
Las probetas son prismáticas de 4 x 4 x 16 cm3. Se rompen primero a flexotracción con carga centrada y luego, cada uno de los trozos resultantes, se rompe a compresión sobre superficie de 4 x 4 cm^2 . Las roturas se efectúan normalmene a 2,7 y 28 días.
La resistencia mecánica de un hormigón será tanto mayor cuanto mayor sea la del cemento empleado. Pero esta característica no es la única que debe buscarse, ya que por sí sóla no garantiza otras igualmente necesarias, o incluso más, como por ejemplo la durabilidad.
En la tabla 1.2 se dan las prescripciones mecánicas de los cementos, según la Instrucción española RC-97. 

Recuérdese que el número que identifica la clase de un Cemento corresponde a la resistencia mínima a compresión, a 28 días, expresada en N/mm2 (excepto en cementos para usos especiales, en que dicha resistencia se refiere a 90 días). Ni la Instrucción española ni la Norma europea especifican valores para la resistencia a flexotracción.

Prescripciones Químicas de los Cementos Comunes.

En la tabla 1,3 se incluyen las especificaciones que deben cumplir los cementos comunes, relativas a las características químicas, según la Instrucción RC-97. Los ensayos correspondientes deben efectuarse de acuerdo con la Norma EN 196-2:1996 y normas UNE concordantes. 

TABLA 1.3